Una sonrisa que inspira

En el PEPE, cada niño y cada niña tiene un rostro, una historia y un propósito. En la unidad Little Dreamers en Belice, hemos sido testigos del impacto transformador del amor, la creatividad y la Palabra de Dios en la vida de Kalanie Baki, una niña llena de curiosidad, alegría y pasión por aprender.

Desde el primer día que llegó a nuestra unidad, Kalanie fue recibida con cariño y dedicación por su misionera-educadora. Ella misma dijo: «¡Me encanta estar en el PEPE porque todas las clases son creativas y aprendemos jugando!». Esta experiencia positiva se convirtió en parte de la rutina familiar: cada noche, al volver a casa, comparte con mucho entusiasmo lo que vivió, lo que aprendió y lo bien que se sintió en el PEPE.

El entusiasmo de Kalanie no pasó desapercibido en casa. Sus padres, conmovidos por la alegría genuina de su hija, se interesaron en conocer más sobre el lugar donde ella era tan feliz. Así, recientemente, participaron por primera vez en una actividad de la iglesia local, con motivo del aniversario de la congregación, y fueron recibidos con cariño y hospitalidad por la comunidad religiosa que alberga la unidad del PEPE.

La historia de Kalanie refleja uno de los principales frutos de nuestro ministerio: niños y niñas alcanzados, que resulta en familias tocadas y comunidades transformadas. A través del PEPE, no solo sembramos conocimiento, sino también esperanza, valores y amor cristiano, abriendo puertas para que más personas conozcan a Jesús.

En Belice, seguimos soñando con ver a más niños y niñas como Kalanie sonriendo, aprendiendo y creciendo en un ambiente seguro y acogedor. Queremos llegar a todos los rincones con el mensaje de salvación y con herramientas educativas que dignifiquen la niñez.

¡Ore por Belice! Esperamos abrir nuevas unidades y ver a más iglesias comprometidas con esta hermosa misión. Porque cuando un niño es alcanzado, toda una familia puede ser transformada. ¡Y sabemos que con Dios todo es posible!

Verónica Torrento – Coordinadora del PEPE Lengua Inglesa – Américas