En el PEPE, ¡crecer es aprender y creer!

En el PEPE, la alegría comienza desde el primer día. Padres e hijos reciben una cálida bienvenida que marca el inicio de un año lleno de aprendizaje, amor y valores.

Desde el primer contacto, los misioneros educadores orientan a las familias sobre la importancia de apoyar el proceso educativo de sus hijos. Su participación no solo aumenta la autoestima de los niños y niñas, sino que también mejora su rendimiento académico, desarrolla habilidades, fortalece el comportamiento y promueve la comunicación positiva en el hogar y en la comunidad.

En la unidad Pasos de Fe, la conferencia “Estableciendo la Comunicación en Casa” ofreció actividades y orientaciones prácticas para fortalecer el diálogo familiar. En la unidad Manantial de Vida, una actividad social emocionante trajo sonrisas y lágrimas a muchos: los padres tuvieron que identificar la imagen de los ojos de sus hijos entre varias fotografías y recibir un tierno mensaje de gratitud escrito por el niño.

Pero el PEPE va más allá de la educación. Su objetivo es que las familias conozcan a Jesucristo y se integren a una iglesia. Esto sucede con los seres queridos de los niños, como Natasha, Brithany y Logan, quienes hoy celebran no solo sus logros académicos, sino también su nueva vida en Cristo.

En el PEPE, crecer es aprender… ¡y creer!

Belén Peñafiel – coordinadora nacional del PEPE Panamá