PEPE Internacional: 25 años sembrando esperanza

¡El PEPE Internacional celebra hoy, 18 de marzo, su aniversario! Son 25 años de dedicación total, ofreciendo a miles de niños y niñas no solo educación y apoyo nutricional, sino también alegría, acogida, seguridad y, sobre todo, el amor de Jesús.

Quizás muchos no lo sepan, pero el PEPE comenzó siendo pequeño, con solo 25 niños y niñas de una comunidad desfavorecida en São Paulo. Hoy, gracias al trabajo y la dedicación de innumerables misioneros y misioneras de la JMM, se ha convertido en un referente en educación preescolar para niños y niñas de 4 a 6 años. Actualmente, está presente en 51 países de América, Asia y África.

El PEPE es un programa socioeducativo misionero que abre caminos hacia el futuro para niños y niñas en situación de vulnerabilidad, al fortalecer su autoconfianza y habilidades en los dos años cruciales que preceden a su ingreso a la educación formal.

Además, es una herramienta misionera estratégica para la expansión del Reino de Dios. En colaboración con iglesias evangélicas y comunidades de Brasil y del mundo, el PEPE logra llegar a los campos más cerrados o difíciles para propagar la Palabra de Dios.

«En cada nueva frontera, el PEPE siembra semillas de conocimiento y esperanza, transformando vidas y construyendo un futuro más prometedor para miles de niños y niñas en todo el mundo.» (Informe Anual, 2025)

Actualmente, el PEPE siembra semillas a través de 866 unidades y un equipo de 2.255 misioneros-educadores. En 2025, alcanzó un hito: más de 28 mil niños y niñas beneficiados. Y hoy comienza la campaña para plantar árboles en cada unidad del PEPE. La propuesta es simple: un niño o una niña = un árbol plantado.

¡Son miles de sonrisas e historias reescritas, un mundo mejor! 

Además de la educación, el Programa ofrece apoyo nutricional y social, llegando incluso a las familias. 

En 2025, el impacto traspasó los muros de las unidades: ¡se visitaron más de 68 mil familias! Y, con la acción del Espíritu Santo, se registraron más de 40.000 decisiones por Cristo entre adultos y niños.

Con cada paso, con cada esfuerzo del liderazgo global, con cada ofrenda para la JMM, más vidas y comunidades enteras son impactadas por la presencia de una unidad del PEPE.

Al celebrar los 25 años del PEPE, miramos hacia atrás con gratitud y hacia adelante con esperanza. Esta visión se refleja en una verdad ya destacada por Billy Graham: «Uno de los mayores legados que podemos dejar a la próxima generación es el conocimiento de Dios y una educación que los prepare para servir al prójimo».

Por eso existe el PEPE: para devolverle a un niño y a una niña el derecho a volver a soñar y para que viva la plenitud de la vida que Jesucristo ofrece. Al hacer esto, estamos sembrando semillas de eternidad.

¡Que los próximos 25 años traigan consigo la transformación de vidas, una historia a la vez!

Jamile Darlen
Redacción de la Junta de Misiones Mundiales de la CBB